Con una inversión superior a los $463 millones, cámaras del sector energético acompañan una política educativa que ya alcanza a más de 20 mil estudiantes en toda la provincia.
La educación neuquina sumó un nuevo respaldo del sector privado. En el Centro de Convenciones Domuyo, el gobernador Rolando Figueroa encabezó un acto en el que entidades empresarias vinculadas al desarrollo energético provincial formalizaron un aporte de más de $463 millones para fortalecer el programa de becas Gregorio Álvarez.
La decisión marca un dato político y social de peso: Neuquén consolida una forma de gestión basada en la articulación entre el Estado, el entramado productivo y las instituciones que generan trabajo en la provincia. En ese esquema, la educación aparece como una herramienta estratégica para que el crecimiento no quede concentrado, sino que llegue a estudiantes de distintas localidades, regiones y realidades.
El programa Gregorio Álvarez ya acompaña a 20.220 beneficiarios, desde niveles obligatorios hasta estudios terciarios, universitarios y terminalidad secundaria. Su alcance refleja una política pública pensada para sostener trayectorias educativas, abrir oportunidades y fortalecer el arraigo de los jóvenes neuquinos.
El aporte de cámaras empresarias vinculadas a Fecene también refuerza una idea central del proyecto provincial: el desarrollo de Neuquén necesita inversión, pero también formación, planificación y compromiso con las nuevas generaciones. En una provincia que es motor energético del país, el desafío es que ese protagonismo se traduzca en más oportunidades para los neuquinos.
Con este nuevo acompañamiento, la gestión de Figueroa vuelve a mostrar una hoja de ruta clara: ordenar recursos, construir consensos y convocar al sector privado a ser parte de políticas públicas con impacto territorial. La educación, en ese camino, se consolida como una base para el crecimiento equilibrado de la provincia.
Crecer sin perder las raíces.
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