En el acto por el 93° aniversario de Cutral Co, la Provincia anunció que el ENIM y el IADEP financiarán con tasas bajas a emprendedores que quieran sumarse a la cadena productiva del GNL — con compra garantizada de lo que produzcan. La planta separadora de gases, que demandará más de USD 7.000 millones de inversión, generará 5.000 puestos de trabajo durante su construcción. El gas de Cutral Co va a llegar a Europa por barco.
Hace treinta años, Cutral Co y Plaza Huincul salieron a la ruta. Las barricadas del Cutralcazo fueron la respuesta de una comarca que veía evaporarse la promesa de tener industria propia, de agregar valor al recurso que extraía, de que el gas y el petróleo del subsuelo dejaran algo más que un paisaje de torres de perforación en la estepa. Con la privatización de YPF se terminaba esfumando un sueño.
Este jueves, en el acto por el 93° aniversario de Cutral Co, ese sueño volvió a la conversación. No como nostalgia — como proyecto concreto, con fecha, con inversión y con una escala que treinta años atrás hubiera parecido imposible.
La planta que va a situar a la comarca en el mundo
La planta separadora de gases que la comarca está por recibir demandará una inversión superior a los 7.000 millones de dólares. Durante los aproximadamente dos años que llevará su construcción, generará 5.000 puestos de trabajo. Y cuando esté operativa, necesitará personal permanente para operar.
El proceso que va a ocurrir allí dentro tiene algo de extraordinario cuando se lo piensa en términos concretos: el gas que sale del subsuelo de Vaca Muerta va a ser enfriado hasta los -162 grados centígrados. A esa temperatura se convierte en líquido, se comprime, se carga en buques metaneros y viaja a puertos europeos. El gas de Cutral Co y Plaza Huincul va a calefaccionar casas en Alemania, en Francia, en Polonia.
Eso no es solo una inversión. Es la realización de lo que el Cutralcazo pedía: agregar valor industrial al recurso, ser algo más que el lugar donde se extrae.
Crédito más compra asegurada: el modelo que no deja afuera a nadie
El anuncio que más directamente impacta en los vecinos de la comarca no es la planta — es lo que la rodea. La Provincia anunció que el ENIM y el IADEP financiarán con tasas bajas a cualquier persona que quiera desarrollar un emprendimiento vinculado a la cadena productiva del GNL.
Pero el dato que distingue este esquema de cualquier programa de crédito convencional es lo que lo acompaña: la compra asegurada de lo que se produzca, a un precio competitivo. No es solo un préstamo para que alguien arranque un negocio y después salga a buscar clientes en un mercado abierto. Es financiamiento más cliente garantizado.
La lógica es clara: la planta de GNL y las empresas que la operan van a necesitar una cadena de proveedores local. Si esa demanda existe y es previsible, la Provincia puede estructurar un programa que ponga a los emprendedores de Cutral Co y Plaza Huincul en posición de capturarla. El crédito les da el capital inicial. La compra asegurada les da la certeza de que el negocio tiene mercado.
Una comarca que preparó el terreno
El anuncio llegó después de años de trabajo que se hizo, según el propio relato de la Provincia, «en silencio», sin generar expectativas antes de tener las condiciones aseguradas. La nueva etapa del GNL es el resultado de una construcción que combinó la Ley de Hidrocarburos provincial, el RIGI, los acuerdos con las operadoras y la articulación con el gobierno nacional para las obras de infraestructura asociadas.
El Corredor Andes-Atlántico — que conecta los yacimientos con los puertos de exportación y que recibió el respaldo explícito del gobierno de los Estados Unidos durante la AOG Patagonia — es la columna vertebral de la cadena que va a llevar el gas licuado desde Cutral Co hasta los mercados europeos. La comarca no está al margen de esa cadena. Está en su punto de partida.
El vínculo con la historia
La referencias al Cutralcazo en el discurso del acto no fueron accidentales. Cutral Co y Plaza Huincul son ciudades con memoria larga — recuerdan lo que tenían, lo que perdieron y lo que soñaban recuperar. La generación que hoy tiene cuarenta y cincuenta años creció escuchando las historias del corte de ruta. La que tiene veinte años las conoce como parte de la identidad de la comarca.
Ese peso histórico convierte este anuncio en algo cualitativamente diferente de una inversión más. Es la respuesta concreta a una deuda que la historia dejó pendiente. No perfecta, no inmediata, no garantizada en todos sus detalles — pero real, con números, con mecanismos y con un horizonte de tres años que los vecinos de la comarca pueden empezar a planificar.
El trabajo que viene es de todos — gobierno, operadoras, emprendedores y trabajadores de Cutral Co y Plaza Huincul. Pero la dirección está marcada y el gas de la comarca va a llegar a Europa por barco.
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