El gobierno provincial entregó 980 chalecos antibalas y equipamiento táctico de última generación. La medida consolida una política de seguridad basada en inversión, profesionalización y mejores condiciones para quienes cuidan a la comunidad.
Neuquén dio un nuevo paso en el fortalecimiento de su política de seguridad pública. El gobernador Rolando Figueroa encabezó la entrega de equipamiento de protección para la Policía del Neuquén, en una decisión que apunta a mejorar la capacidad operativa de la fuerza y garantizar mejores condiciones de trabajo para el personal que presta servicio en toda la provincia.
La inversión supera los 1.900 millones de pesos e incluye 980 chalecos antibalas, de los cuales 300 están destinados al personal femenino. La entrega también contempla escudos balísticos de alta densidad, cascos antibalas, máscaras de protección química, calzado táctico y otros elementos fundamentales para la tarea diaria de los efectivos.
La medida forma parte de una política sostenida de modernización de las fuerzas de seguridad, uno de los ejes centrales de la gestión provincial. En un territorio que crece, produce, recibe inversiones y amplía su movimiento en rutas, ciudades y zonas estratégicas, contar con una Policía equipada y profesionalizada es una condición indispensable para acompañar el desarrollo de Neuquén.
Desde el gobierno provincial destacaron que se trata de la tercera entrega de material de protección realizada durante la actual gestión. En total, ya son más de 4.500 los elementos incorporados para fortalecer el trabajo policial, con una mirada puesta en la prevención, la protección del personal y la mejora de la respuesta operativa.
El ministro de Seguridad, Matías Nicolini, remarcó que la prioridad es cuidar a quienes cuidan. Esa definición sintetiza el sentido político de la inversión: no se trata únicamente de comprar equipamiento, sino de respaldar a hombres y mujeres que todos los días cumplen una función esencial para la convivencia ciudadana.
Uno de los datos más significativos es la incorporación de chalecos adaptados tanto para personal masculino como femenino, lo que marca una actualización concreta en la forma de equipar a la fuerza. La seguridad moderna exige tecnología, planificación y también reconocimiento de la realidad actual de las instituciones.
La Provincia también viene avanzando con móviles blindados y capacitaciones para el uso de dispositivos menos letales, como parte de un proceso más amplio de profesionalización. Esta agenda busca dotar a la Policía de herramientas acordes a los desafíos actuales, fortaleciendo su presencia en el territorio y su capacidad de intervención.
El jefe de la Policía del Neuquén, Tomás Díaz Pérez, puso en perspectiva el cambio institucional al recordar que durante décadas el acceso al equipamiento de protección era limitado. Hoy, la decisión del gobierno provincial apunta a que cada efectivo cuente con elementos personales y adecuados para desempeñar su tarea con mayor seguridad.
La entrega de chalecos y equipamiento táctico representa una señal clara de gestión: Neuquén invierte en seguridad porque entiende que el desarrollo provincial también necesita orden, prevención y cuidado comunitario. Una provincia que defiende sus recursos, proyecta infraestructura y genera oportunidades debe contar con instituciones preparadas para acompañar ese crecimiento.
Con esta inversión, el gobierno de Rolando Figueroa refuerza una política pública que combina presencia del Estado, planificación y protección del personal policial. Es una decisión que fortalece a la fuerza, mejora la seguridad ciudadana y reafirma una mirada neuquina sobre las prioridades del presente: cuidar a la comunidad y también a quienes están al servicio de ella.
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