Veintidós profesionales completaron en Pilo Lil una capacitación orientada al turismo, la seguridad y el cuidado ambiental. La Provincia busca generar empleo local, potenciar los ríos neuquinos y ampliar la formación hacia el norte provincial.
Neuquén sigue consolidando una política de formación vinculada al desarrollo territorial, el turismo de naturaleza y el aprovechamiento responsable de sus recursos. En Pilo Lil, 22 nuevos profesionales completaron el trayecto formativo de Guía y Monitor de Rafting, una propuesta que combina capacitación técnica, seguridad acuática, atención al visitante y cuidado ambiental.
La formación fue impulsada por los Centros de Formación Profesional N° 19 de San Martín de los Andes y N° 38 de Villa Pehuenia, con articulación entre áreas educativas, turísticas, ambientales e instituciones vinculadas al uso seguro de los ríos. El resultado es una nueva camada de monitores preparados para acompañar una actividad de alto valor para el turismo neuquino.
La iniciativa tiene un sentido profundamente territorial. No se trata solamente de enseñar una disciplina deportiva, sino de formar a vecinos y vecinas para que puedan transformar los recursos naturales de cada región en oportunidades laborales, servicios turísticos de calidad y nuevas experiencias para quienes visitan la provincia.
En ese camino, Pilo Lil aparece como un punto estratégico. La zona cuenta con paisajes, ríos y un entorno natural que pueden convertirse en motores de desarrollo local si están acompañados por capacitación, planificación y presencia del Estado provincial. La formación en rafting se suma a otros trayectos ya realizados en la localidad, vinculados al funcionamiento del nuevo parador turístico, gastronomía, atención al turista, administración y servicio de salón.
Durante los meses de cursada, los participantes recorrieron distintos tramos de los ríos Chimehuin y Aluminé, en áreas vinculadas a Pilo Lil, Villa Pehuenia, Aluminé, Junín y San Martín de los Andes. Ese trabajo en territorio permitió que la capacitación no quedara encerrada en el aula, sino que se construyera desde la experiencia directa con el ambiente, el agua, la seguridad y la realidad turística de cada zona.
Los contenidos abordaron nociones deportivas, seguridad acuática, atención al público, cuidado ambiental y conocimiento de los recursos hídricos provinciales. La formación también incorporó el acompañamiento de guías habilitados y el trabajo conjunto con instituciones como Turismo, Prefectura Naval Argentina, Parque Nacional Lanín y la comisión de fomento local.
Uno de los aspectos más valiosos de esta experiencia es la mirada federal de la política pública. Luego de esta primera edición en el sur neuquino, la Provincia prevé replicar el curso en el norte a través del CFP N° 43, recientemente creado para trabajar en territorio. Esto permitirá ampliar oportunidades de capacitación y empleo en nuevas comunidades, fortaleciendo el desarrollo equilibrado de Neuquén.
La decisión se alinea con uno de los ejes centrales de la gestión de Rolando Figueroa: aprovechar el potencial de cada región con herramientas concretas para sus habitantes. En materia turística, eso significa formar gente local, profesionalizar servicios, cuidar el ambiente y generar propuestas que permitan diversificar la economía provincial.
Neuquén tiene en sus ríos, montañas y paisajes mucho más que postales. Tiene una plataforma de desarrollo, arraigo y trabajo. Pero para que ese potencial crezca de manera sostenible, necesita capacitación, seguridad y planificación. La formación de estos 22 profesionales es un paso en esa dirección.
Con esta iniciativa, la Provincia fortalece el turismo de aventura, promueve empleo local y reafirma una mirada de futuro: crecer desde el territorio, con identidad neuquina, cuidando los recursos naturales y poniendo a las comunidades como protagonistas del desarrollo.
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