Comenzaron los 11 foros de participación ciudadana que recorrerán las siete regiones de la provincia. El objetivo: sumar la mirada de 400 referentes a «Neuquén Próximo», el documento que planificará el desarrollo provincial hacia 2030-2050.
El futuro de una provincia no se planifica solo desde un escritorio: también se construye escuchando a quienes la habitan. Con esa premisa, Neuquén dio inicio a una ronda de foros de participación ciudadana que buscan incorporar la visión de la comunidad en la planificación provincial hacia 2030-2050.
El primer encuentro se realizó en el Círculo Policial de Neuquén capital y fue encabezado por el secretario de COPADE, Rubén Etcheverry, y el secretario de Enlace Institucional, Osvaldo Llancafilo. La iniciativa contempla un total de 11 foros distribuidos en las siete regiones de la provincia, con el objetivo de relevar la mirada de aproximadamente 400 referentes y representantes de distintos sectores de la comunidad.
En ese primer encuentro participaron 35 personas, cuyos aportes ya empezaron a incorporarse al documento de planificación Neuquén Próximo, que elabora COPADE como un informe abierto y en permanente actualización. No se trata de un texto cerrado, sino de una herramienta viva que se irá nutriendo con cada foro.
La convocatoria es amplia y diversa: profesionales, referentes, organizaciones de la sociedad civil, universidades, docentes, personal policial y de salud, empresarios, comerciantes, fundaciones, representantes de distintos cultos y ciudadanía en general. La idea de fondo es que las distintas miradas y experiencias no solo formen parte de la planificación, sino que permitan actualizarla con el correr del tiempo, de acuerdo con los cambios, las nuevas tendencias y las expectativas de la sociedad.
Un documento que se escribe entre todos
Durante la apertura, Etcheverry explicó la lógica detrás de este esquema de trabajo abierto. «Estamos pensando en un sistema de manera tal que el documento quede abierto y la ciudadanía pueda ver esto que soñamos juntos, que escribimos y pensamos; puedan seguirlo, y adaptarlo a cambios frente a nuevas tendencias o sueños», señaló.
Por su parte, Llancafilo puso el acento en el valor de generar espacios específicos para escuchar a los distintos sectores de la comunidad. «Cuando hablamos de la escucha activa, tiene que ver con oír lo que nos dicen los distintos sectores de la comunidad», afirmó, y agregó que estos espacios permiten «conocer y administrar las expectativas de la comunidad».
El funcionario fue enfático respecto de los límites que puede tener una planificación pensada exclusivamente desde la gestión. «Para nosotros es sumamente importante no quedarnos solamente con lo que podemos planificar desde un escritorio», sostuvo, en una definición que resume el espíritu de toda la iniciativa: los grandes planes provinciales necesitan del contacto directo con quienes los van a vivir.
La agenda de encuentros continuará desplegándose en las distintas regiones de la provincia, sumando voces de cada rincón del territorio a la construcción de una visión compartida para el desarrollo de Neuquén en las próximas décadas.
En el fondo, estos foros hablan de una manera de entender el poder: no como algo que se ejerce desde arriba, sino como algo que se construye con la gente. Pensar juntos el Neuquén de 2030 y 2050 es, también, una forma profunda de ejercer la neuquinidad: la convicción de que el futuro de la provincia le pertenece a todos los que la habitan, no solo a quienes la gobiernan.
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