Más de 16.000 bulbos crecen en el Vivero Provincial de Huinganco, de cara a una nueva temporada de floración en octubre. La propuesta combina paisaje, producción local e identidad del Alto Neuquén, con una agenda pensada para turistas y vecinos.
Hay paisajes que se construyen con el trabajo silencioso de todo un año, y octubre es el mes en que ese trabajo florece. Huinganco se prepara para una nueva temporada de tulipanes, una propuesta que combina turismo, producción, naturaleza y cultura, y que ya asoma en los más de 16.000 bulbos que crecen en el predio del vivero local.
El Gobierno provincial acompañará la iniciativa a través de los ministerios de Economía, Producción e Industria y de Turismo, Ambiente y Recursos Naturales, que planificaron una agenda de actividades pensada tanto para visitantes como para residentes de la localidad del Alto Neuquén.
Más que una foto entre flores: conocer el trabajo de todo el año
La temporada de tulipanes es, ante todo, una oportunidad para dar a conocer el trabajo que se desarrolla durante todo el año en Huinganco. Quienes se acerquen el mes próximo podrán interiorizarse sobre la trayectoria de los viveros provinciales y el aporte que hace el vivero local a la construcción de la identidad productiva de la región.
El Vivero Provincial tiene una historia ligada a la producción forestal y a la repoblación con especies madereras. A partir de esa experiencia acumulada, hoy avanza en la diversificación de su producción, incorporando especies nativas destinadas al arbolado urbano, plantas aromáticas y otras variedades. Una transformación que permite vincular el conocimiento de sus trabajadores con nuevos desafíos productivos y ambientales, como la recuperación y el fortalecimiento de la vegetación autóctona en los espacios urbanos.
Un trabajo articulado entre Provincia, municipio y productores
El desarrollo de la propuesta cuenta con el acompañamiento de los equipos técnicos de la Secretaría de Producción e Industria, a cargo también del vivero provincial, y del Centro PyME-ADENEU, que trabajan junto a productores y emprendedores locales para fortalecer las capacidades productivas y generar nuevas oportunidades vinculadas a la producción de la zona.
El municipio de Huinganco, por su parte, acompaña la iniciativa y la agenda de actividades, articulando acciones para que la temporada contribuya al desarrollo de la localidad y genere movimiento concreto para productores, artesanos y prestadores de servicios.
En el fondo, la temporada de tulipanes de Huinganco es mucho más que un atractivo de temporada: es la prueba de que el norte neuquino tiene mucho para mostrar cuando se combina el paisaje con el trabajo de su gente. Que un vivero pensado originalmente para la forestación termine convirtiéndose en un motor de turismo y desarrollo local es también una forma genuina de construir neuquinidad, floreciendo desde las raíces del propio territorio.
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