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Estudiantes neuquinos nos representarán en el Mundial de Robótica con 190 países

Dos escuelas técnicas del sur neuquino llegaron hasta Incheon para competir en el FIRST Global Challenge, uno de los encuentros de robótica educativa más importantes del planeta. Viajaron con el robot desarmado, lo reconstruyeron al llegar y ya están listos para enfrentarse a delegaciones de casi todos los países del mundo.

Hay algo que merece detenerse a pensar antes de seguir: los chicos que hoy están compitiendo en Corea del Sur son estudiantes de escuelas técnicas públicas de San Martín de los Andes. No de un instituto privado de la capital del país. No de una ciudad con millones de habitantes. De una localidad de la cordillera patagónica neuquina, con dos escuelas técnicas y mucho trabajo acumulado en el aula.

La delegación argentina en el FIRST Global Challenge 2026, uno de los encuentros de robótica educativa más importantes del mundo, está integrada por alumnos de la EPET 30 y la EPET 12 de San Martín de los Andes. Ya están en Incheon, Corea del Sur. Y están ahí para competir, no solo para participar.

El robot que viajó desarmado

Las reglas del torneo son iguales para todos: los equipos viajan con el robot completamente desmontado y deben reconstruirlo al llegar al país sede. Es un desafío dentro del desafío. La primera jornada en Corea del Sur la pasaron armando el dispositivo pieza por pieza, verificando que todo funcionara correctamente y presentándolo ante los jueces para la revisión técnica previa a la competencia.

Es una prueba que dice mucho sobre el perfil que el torneo busca formar. No alcanza con que el robot funcione en el taller de la escuela. Hay que poder reconstruirlo bajo presión, en un país desconocido, con el desfase horario encima, sabiendo que en pocas horas empieza a competir.

190 países, una sola delegación argentina

El FIRST Global Challenge reúne este año a delegaciones de alrededor de 190 naciones. Es, en ese sentido, uno de los pocos eventos en el planeta donde prácticamente todo el mundo comparte la misma cancha. Los estudiantes neuquinos van a encontrarse con jóvenes de África, Asia, Europa y América que llegaron con el mismo objetivo: poner a prueba lo que aprendieron en sus escuelas.

La experiencia trasciende el resultado deportivo. Compartir el espacio con equipos de países con tradiciones tecnológicas muy distintas, intercambiar enfoques de resolución de problemas y trabajar bajo las reglas de una competencia internacional son aprendizajes que no tienen equivalente en ningún aula.

El camino que los trajo hasta acá

La historia de estos estudiantes no empieza en el aeropuerto. Empieza en las aulas de San Martín de los Andes, con horas de programación, diseño mecánico y trabajo en equipo. Pasa por la Copa Robótica provincial, el torneo que la Provincia organiza para generar espacios de desarrollo tecnológico entre los jóvenes neuquinos. Y termina —o, mejor dicho, empieza de nuevo— con la clasificación para representar al país en el torneo mundial.

El Plan Pehuén —el programa provincial de equipamiento tecnológico para las escuelas públicas— forma parte del contexto que hizo posible que este tipo de competencia existiera en Neuquén. Sin acceso a herramientas de robótica en las aulas, sin cursos docentes en programación y diseño digital, sin la infraestructura mínima para aprender estas disciplinas, el camino a Corea no existiría.

Próximas etapas: los partidos de práctica

Una vez aprobada la revisión técnica del robot, el equipo neuquino pasa a los partidos de práctica. Es la instancia donde se prueba el desempeño real del dispositivo en el campo de competencia, se detectan ajustes y se calibra la estrategia antes de que empiecen los encuentros oficiales.

Lo que viene es la parte más intensa. Pero los chicos ya hicieron el viaje más largo: el que va desde una escuela técnica de la Patagonia hasta uno de los torneos de robótica más grandes del mundo.

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