Mientras el país perdió más de 30 mil empresas empleadoras desde diciembre de 2023, Neuquén fue la única de las 24 jurisdicciones argentinas con saldo positivo: 148 firmas más, un salto del 1,7% impulsado por Vaca Muerta.
En un país donde cerrar una empresa se volvió más común que abrirla, Neuquén decidió ir a contramano. Mientras la actividad económica nacional atraviesa un escenario de contracción que impacta de lleno en el entramado productivo, la provincia muestra una dinámica opuesta, impulsada por el desarrollo de la cuenca hidrocarburífera de Vaca Muerta y sus servicios asociados.
La tracción del sector energético y las obras de infraestructura complementarias consolidaron un ecosistema que resguarda la actividad mercantil local y sigue atrayendo inversiones e instalaciones comerciales. En las zonas de producción hidrocarburífera se percibe un movimiento constante de nuevas prestadoras de servicios, talleres y comercios que abren sus puertas para abastecer una demanda que no deja de crecer. Una realidad que contrasta con el panorama de la mayoría de los distritos del país, donde el cierre de pymes y la reducción del universo de empleadores privados formales es la constante de los últimos años.
Un fenómeno que no se mide solo en facturación
Lo que ocurre en Neuquén no se traduce únicamente en volumen de producción bruta, sino en algo más de fondo: la capacidad concreta de sostener y expandir el tejido formal de empresas empleadoras. Mientras otras jurisdicciones patagónicas y del centro del país sufren la merma de establecimientos por la caída del consumo interno y los costos operativos, el territorio provincial funciona como un polo de atracción para emprendimientos de diversa escala. La tracción del sector energético permitió que la provincia contuviera el impacto del escenario económico nacional y, más aún, incrementara su entramado formal.
Neuquén, la única con saldo positivo en todo el país
Los números lo confirman con precisión. Desde el inicio de la gestión del presidente Javier Milei, en diciembre de 2023, la Argentina registró la pérdida neta de 30.385 empresas empleadoras privadas en todo su territorio, una caída del 6,0% a nivel nacional. El relevamiento fue elaborado por la Dirección Nacional de Estudios y Estadística, dependiente de la Superintendencia de Riesgos del Trabajo (SRT), en el ámbito del Ministerio de Capital Humano y la Secretaría de Trabajo, Empleo y Seguridad Social.
En ese mismo período, Neuquén se posicionó como la única jurisdicción de las 24 del país en mostrar un saldo positivo, con la incorporación neta de 148 firmas (+1,7%), al pasar de 8.950 a 9.098 empleadores registrados. La evolución contrasta marcadamente con los retrocesos de las principales provincias del país: Buenos Aires perdió 8.076 empresas (-4,8%), Córdoba 4.796 (-9,3%), la Ciudad Autónoma de Buenos Aires 3.184 (-2,6%) y Santa Fe 3.043 (-6,1%). Otros distritos, como La Rioja, Catamarca y Tierra del Fuego, registraron caídas de doble dígito: -19,1%, -14,2% y -13,9%, respectivamente.
Dos datos que resumen la excepción neuquina
+1,7% fue el crecimiento neto de empresas empleadoras en Neuquén entre diciembre de 2023 y el período analizado, al pasar de 8.950 a 9.098 firmas registradas. 30.385 fue la cantidad de empleadores privados que se perdieron en todo el país durante el mismo ciclo, una contracción nacional del 6,0%.
En el fondo, estos números cuentan algo más que una estadística: hablan de una provincia que, aun en un contexto adverso para el resto del país, logró sostener y hacer crecer su tejido productivo. Que cada nuevo taller, prestadora de servicios o comercio que abre sus puertas en Neuquén sea parte de una tendencia nacional a contramano, es también una forma concreta de medir la fortaleza de la neuquinidad: la de una tierra que, incluso en tiempos difíciles, sigue generando trabajo y oportunidades para su gente.
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