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Un crédito provincial impulsó el emprendimiento 3D de una joven neuquina

Fernanda Price tiene 26 años y superó los mil clientes con «Prais Studio», su emprendimiento de impresión 3D en Junín de los Andes. Un crédito provincial de $5 millones le permitió sumar máquinas y servicios. Entre 2025 y 2026, la Provincia invirtió $1.543 millones en 399 créditos para jóvenes.

El despegue de «Prais Studio» fue casi fortuito, a pedido del propio público. Muchas personas se enteraron de lo que hacía Fernanda Price, la contactaron, y empezaron a llegar cada vez más pedidos, hasta que decidió que era momento de ampliarse y ofrecer lo que mejor sabe hacer.

Desde hace un año y medio, Fernanda trabaja en su emprendimiento dedicado a la impresión 3D, diseño de stickers y corte láser, desde su Junín de los Andes natal. Estima que ya superó los mil clientes, y buena parte de ese crecimiento tuvo que ver con el acompañamiento económico del Gobierno provincial. Hace pocos meses, resultó beneficiaria de un crédito provincial de cinco millones de pesos que le permitió comprar otra impresora 3D, una cortadora láser, un monitor de computadora y una silla de escritorio.

«Se recontra amplió la cartera de clientes y pude sumar corte y grabado láser, que es lo que implemento ahora a partir del crédito», cuenta la joven emprendedora, quien destaca que con las nuevas máquinas puede atender muchos más pedidos, especialmente las impresiones 3D, ya que antes «no daba abasto» con la impresora con la que venía trabajando.

De Diseño Industrial a Diseño Gráfico: la curiosidad como motor

Fernanda tiene 26 años y empezó con esta propuesta de negocio al volver a su localidad, tras haber estudiado y recibirse como Diseñadora Industrial en Buenos Aires. «Mi diferencial es lo personalizado porque hay muchos emprendimientos que tienen impresora, pero modelar en 3D es lo más difícil porque tenés que especializarte mucho, y gracias a la carrera que estudié, sé modelar cualquier cosa», reveló.

La formación no se detuvo ahí: este año empezó una nueva carrera, Diseño Gráfico, que vino a complementar y enriquecer su emprendimiento. «Siento que el impulsor de todo es la curiosidad», plantea como fundamento para seguir formándose. «Poder crear lo que vos quieras, usar la imaginación, el querer resolver cosas de distintas maneras, la creatividad y poder mixear los dos mundos, el Diseño Gráfico y el Diseño Industrial, es lo que más me atrapa», describe con entusiasmo.

El oficio detrás de cada impresión

Fernanda conoció el proceso de creación de objetos en 3D mientras estudiaba su primera carrera, un mundo en permanente cambio que hoy incluso permite trabajar con materiales como metal o cerámica, además del plástico. Para fabricar sus productos utiliza plásticos PLA o ABS, y los tiempos de producción no son cortos: «La impresora puede estar hasta 12 o 16 horas imprimiendo algo, entonces tenés que chequear que esté saliendo bien, que no se apague, y que no te perjudique después para el resto de las horas que te quedan», resumió sobre el procedimiento.

Los desafíos técnicos son parte del día a día, ya sea al fabricar piezas pequeñas de agarre usadas como repuestos de autos, o al encarar un pedido de gran volumen. «A la hora de hacer ciertas piezas que se necesita que sean resistentes, sé elegir los materiales que van mejor», confió, aunque reconoció una limitación del oficio: «En términos de masividad, es un poco complicado que sean tantos porque requiere prender la impresora cada cierto tiempo para poner a imprimir más y más productos». A futuro, tiene pensado encarar la fabricación de productos diseñados por ella misma, pensados para resolver alguna necesidad concreta.

«Me parece increíble que inviertan en gente joven»

Sobre el respaldo económico que recibió, Fernanda no ocultó su orgullo. «La verdad me parece increíble, estoy súper orgullosa de mi provincia; no sé si algo así llega a todos lados, y que inviertan en gente joven que se ha capacitado o que quiere crear algo, diferenciarse, tener algo propio, me parece increíble», expresó.

El crédito que recibió proviene del programa «Línea de Inclusión Financiera para Juventudes», que otorga hasta cinco millones de pesos a jóvenes de 18 a 35 años que quieran concretar un proyecto de inversión propio. En ese esquema, la subsecretaría de Juventud del ministerio de Juventud, Deportes y Cultura funciona como orientador técnico y asesor, mientras que el Instituto Autárquico de Desarrollo Productivo (IADeP) actúa como agente financiero.

«Me han preguntado un montón sobre esto y a todos les aconsejo ir a la oficina de Juventud», dijo Fernanda, y agregó: «Me parece súper importante la difusión y poder replicar la información». La subsecretaría de Juventud, por iniciativa del gobernador Rolando Figueroa, sostiene una gestión territorial que deja capacidad instalada en las localidades, para que las oficinas municipales de Juventud puedan asesorar sobre las líneas de financiamiento disponibles.

Fernanda también compartió el momento más difícil de todo el proceso: el de animarse a empezar. «Arrancar es lo más importante y lo más difícil también. A mí me costó mucho tomar la decisión de ir y completar los papeles del crédito porque pensaba que era mucho más complicado, y finalmente no fue así, por eso lo recontra recomiendo», relató.

Un modelo que ya invirtió más de $1.500 millones

La historia de Fernanda es una entre muchas. El Gobierno provincial cuenta con dos líneas de financiamiento para emprendimientos liderados por jóvenes: la «Línea de Inclusión Financiera para Juventudes» y «Proyecta Futuro», que amplía el monto de crédito hasta 30 millones de pesos. Entre 2025 y 2026, bajo estos dos programas, se entregaron 399 créditos, por una inversión total de 1.543.485.361 de pesos.

La subsecretaría de Juventud ofrece, de manera permanente, orientación técnica sobre ambas líneas de crédito. Quienes estén interesados pueden contactarse al 299 6030154.

En el fondo, la historia de Fernanda cuenta algo más grande que una máquina nueva: habla de una provincia que decide financiar la curiosidad y el talento de sus jóvenes, en lugar de verlos partir a buscar oportunidades en otro lado. Que un proyecto nacido en Junín de los Andes pueda crecer y sostenerse ahí mismo es, también, una forma muy concreta de construir neuquinidad.

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