La Provincia reglamentó el Plan Neuquino de Alivio Familiar y Recuperación Crediticia y habilitó a bancos y billeteras digitales a sumarse. El BPN fue el primero. El objetivo: aliviar el endeudamiento de las familias y devolverles capacidad de consumo.
Detrás de cada cuota atrasada hay una familia haciendo malabares para llegar a fin de mes. A esa realidad concreta apunta una herramienta que acaba de dar un paso decisivo: el Plan Neuquino de Alivio Familiar y Recuperación Crediticia ya está en condiciones de ponerse en marcha.
La Dirección Provincial de Rentas, dependiente del Ministerio de Economía, Producción e Industria, reglamentó el programa aprobado por el Decreto N° 1205/2026 y habilitó el procedimiento para que las entidades financieras y billeteras digitales puedan adherir. Con ese trámite, el plan deja de ser un anuncio para convertirse en una alternativa real y disponible para los neuquinos.
El instrumento formal llegó a través de la Resolución N° 302/DPR/26, del 31 de agosto de 2026, publicada el viernes 4 en el Boletín Oficial. Allí se aprobó la reglamentación correspondiente a las competencias de Rentas, junto con la nota de adhesión que deberán firmar las entidades interesadas en participar.
El programa, anunciado por el gobernador Rolando Figueroa, tiene un norte claro y cotidiano: reducir la carga financiera que pesa sobre las familias neuquinas. En concreto, busca facilitar la regularización de las obligaciones en mora, promover la recomposición de la situación crediticia de las personas y contribuir a recuperar la capacidad de consumo, un factor central para que la economía real de la provincia siga en movimiento.
Para que la herramienta funcione, hace falta que el sistema financiero se sume. Por eso el Gobierno provincial invitó a bancos, entidades financieras y billeteras digitales a adherir al programa y ofrecer las alternativas de financiamiento previstas para las personas humanas que cumplan las condiciones establecidas. El primero en dar el paso fue el Banco Provincia del Neuquén (BPN), en una señal del rol que la banca pública provincial juega como aliada de los vecinos.
Beneficios para que las entidades se sumen
El plan no solo apela a la buena voluntad: incorpora incentivos fiscales concretos para que a las entidades les convenga participar. Entre ellos, establece una reducción del 50 por ciento de la alícuota del Impuesto sobre los Ingresos Brutos correspondiente a los intereses devengados por los préstamos otorgados a través del programa.
A eso se suma la exención del Impuesto de Sellos para los actos, contratos y operaciones que se celebren en el marco del plan. La reglamentación define, además, el procedimiento de adhesión, el régimen de información sobre las operaciones realizadas y los mecanismos para aplicar, exteriorizar y controlar esos beneficios fiscales, dándole al esquema previsibilidad y transparencia.
De este modo, con la reglamentación de Rentas, el programa queda listo para instrumentarse a través de las entidades que adhieran, en un paso concreto para acercar a las familias neuquinas herramientas de refinanciación y regularización de sus deudas.
En el fondo, esta política habla de una manera de entender el desarrollo: una provincia crece de verdad cuando su gente puede respirar, ordenar sus cuentas y volver a proyectar. Aliviar el bolsillo de las familias es, también, una forma de cuidar la neuquinidad, esa que se construye persona por persona, hogar por hogar.
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