El segundo pabellón de máxima seguridad de la U11 entró en su etapa final y quedará listo en septiembre. Con una inversión provincial que supera los 8.100 millones de pesos, forma parte de un plan que ya avanza sobre una tercera etapa y llega también a Zapala y Cutral Co.
La seguridad de los neuquinos también se construye con ladrillos. Neuquén encara la etapa final de una obra que pocas provincias del país se animan a ejecutar con fondos propios: el nuevo pabellón de máxima seguridad de la Unidad de Detención N° 11 (U11), que se prevé finalizar durante este mes.
No es una obra aislada, sino el segundo paso de una planificación de fondo. Este pabellón se suma a otro de características similares que fue inaugurado en diciembre del año pasado, y convive con una tercera etapa que ya está en marcha. La decisión de fondo es clara: revertir un déficit histórico en materia de infraestructura penitenciaria.
Los ministros Juan Luis Ousset (Jefatura de Gabinete) y Tanya Bertoldi (Infraestructura) supervisaron el avance de los trabajos. El Jefe de Gabinete puso el tema en contexto: «Asumimos la gestión con un enorme déficit en materia de infraestructura y también en infraestructura penitenciaria», y describió la complejidad de la obra: «Estamos recorriendo una obra muy compleja en su construcción. No hay en otros lugares del país obras de este tipo».
Ousset enmarcó la inversión dentro de las prioridades que la provincia se propuso atender. Explicó que desde el Gobierno «se orientan los recursos a lo que la ciudadanía nos venía demandando, por supuesto infraestructura vial, hospitales, escuelas y también lo que tiene que ver con el resguardo de la seguridad y de los vecinos de la provincia». Y subrayó un dato central: se trata de una obra financiada íntegramente con fondos neuquinos. «Esta obra de enorme magnitud la está desarrollando la provincia con recursos propios y con un esfuerzo muy grande», señaló, para luego valorar el trabajo del ministerio de Infraestructura: «Estamos muy orgullosos del trabajo y de que próximamente se esté inaugurando».
El propio ministro adelantó que el plan no se detiene: tras el cierre de esta segunda etapa este mes, «en julio del año próximo vamos a estar inaugurando la etapa número tres».
Bertoldi aportó la dimensión técnica de la planificación, que se ejecuta de manera articulada con el ministerio de Seguridad. «Estamos en la segunda etapa de la planificación que estamos llevando adelante desde Infraestructura con el ministerio de Seguridad de la provincia», indicó, y detalló: «Esta segunda etapa tiene más de 2.500 metros cuadrados y es un segundo pabellón de máxima seguridad».
La ministra explicó además que las etapas avanzan en simultáneo: «El primero lo inauguramos en diciembre del año pasado y en simultáneo estamos desarrollando la tercera etapa de esta planificación, que son 6.700 metros cuadrados para mediana seguridad». Y remarcó el esfuerzo financiero detrás del plan: «Hay una fuerte inversión de la provincia en el desarrollo de estas obras», orientada a paliar el «déficit que teníamos respecto del sistema carcelario en la provincia».
El alcance, además, excede a la capital. «No solo estamos construyendo la U11 con estas etapas, también estamos trabajando en la construcción de los módulos de máxima y mediana seguridad para las cárceles de Zapala y Cutral Co», cerró la ministra, en una señal del enfoque regional que la provincia le imprime a la política de seguridad.
Cómo será el nuevo pabellón
El nuevo sector se integrará al área de máxima seguridad de la unidad, ampliando las murallas y cercos perimetrales existentes. La inversión supera los 8.100 millones de pesos y la nueva infraestructura incorporará 2.738 metros cuadrados.
El edificio tendrá capacidad para 26 detenidos y contará con 26 celdas con sanitarios, una celda de aislamiento, salón de día con cocina, pecera de vigilancia las 24 horas, sector de visitas con acceso independiente y un patio de 320 metros cuadrados. Se suman una sala de monitoreo, equipos de ventilación y extracción de aire, sala de racks y sala de máquinas.
También se extenderá el anillo de circulación, que utilizarán los vehículos de traslado de detenidos, visitas y servicios, incorporando el nuevo sector al funcionamiento general del establecimiento. Todo el predio quedará cerrado por dos murallas paralelas y cercos de cinco metros de altura, reforzando las condiciones de seguridad.
Detrás de los metros cuadrados y los millones invertidos hay una definición política: en una provincia que crece, garantizar seguridad es parte del mismo esfuerzo que lleva escuelas, hospitales y rutas a cada rincón del territorio. Neuquén elige hacerlo con lo suyo, y así fortalecer una autonomía que también se defiende puertas adentro.
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