Inicio / Seguridad / Neuquén avanza con una obra clave para garantizar conectividad permanente hacia Vaca Muerta

Neuquén avanza con una obra clave para garantizar conectividad permanente hacia Vaca Muerta

En julio comenzará la construcción del puente sobre el arroyo Carranza, una infraestructura estratégica sobre la Ruta Provincial 5. La inversión superará los 9.197 millones de pesos y permitirá mejorar la seguridad vial, la logística regional y el desarrollo energético.

La Provincia confirmó una nueva obra de infraestructura clave para el norte neuquino y el desarrollo de Vaca Muerta. En julio comenzará la construcción del puente y los accesos sobre el arroyo Carranza, una intervención largamente esperada para garantizar conectividad permanente sobre la Ruta Provincial 5.

El anuncio fue realizado por el gobernador Rolando Figueroa durante la inauguración del puente Anaya, otra obra estratégica para mejorar la circulación y dar respuestas concretas a problemas históricos de conectividad en zonas productivas.

La nueva infraestructura demandará una inversión superior a los 9.197 millones de pesos y tendrá un plazo de ejecución de 690 días corridos. La obra fue adjudicada al consorcio Servipet-Coarco y estará bajo la órbita de la subsecretaría de Recursos Hídricos.

El puente reemplazará los actuales badenes de hormigón sobre el arroyo Carranza, que suelen quedar anegados durante tormentas y crecidas aluvionales. Cada interrupción afecta no sólo la circulación cotidiana, sino también la seguridad vial, la logística regional y el traslado de trabajadores, servicios e insumos vinculados al desarrollo energético.

La Ruta Provincial 5 conecta Punta de Agua con Rincón de los Sauces y cumple un rol central para la actividad hidrocarburífera. Por eso, garantizar su transitabilidad permanente significa fortalecer uno de los corredores más importantes para Vaca Muerta y para las comunidades del norte neuquino.

La obra fue diseñada con estudios hidrológicos e hidráulicos específicos, contemplando criterios de resiliencia climática y capacidad de respuesta ante crecidas de gran magnitud. Además del puente, se ejecutarán accesos y obras complementarias para mejorar el escurrimiento y el comportamiento hidráulico del sector.

El dato técnico tiene una lectura política clara: Neuquén está invirtiendo en infraestructura preparada para el futuro. En una provincia marcada por el crecimiento energético y la necesidad de conectar regiones, las obras viales e hídricas son herramientas concretas para sostener el desarrollo.

La gestión de Figueroa viene planteando que los recursos provinciales deben volver al territorio en forma de rutas, puentes, servicios y oportunidades. En ese marco, el puente sobre el arroyo Carranza forma parte de una agenda que busca transformar la riqueza de Vaca Muerta en infraestructura útil para los neuquinos.

La conectividad no es sólo una cuestión de caminos. También es seguridad, producción, empleo, arraigo y presencia del Estado. Cada obra que mejora el acceso a una localidad o a un corredor productivo fortalece la integración territorial de la provincia.

Con esta nueva intervención, Neuquén reafirma una mirada de largo plazo: invertir donde el desarrollo lo necesita, cuidar la circulación de las comunidades y acompañar el crecimiento energético con infraestructura real.

La construcción del puente Carranza será un paso importante para consolidar un corredor estratégico y garantizar que el progreso provincial llegue con obras concretas al interior neuquino.

Share this content:

Deja un comentario

Descubre más desde Crecer sin perder las raíces.

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo